Por: Sabrina Mooney
Gasta siempre una moneda menos de la que ganes.Cesare Cantú
Muy fácil para él decirlo, seguramente su sueldo magro superaba las expectativas de cualquier empleado de comercio post-moderno, con una economía hogareña casi tan errante como el circo que llegó a la ciudad el mes pasado. De cualquier manera, llegar a fin de mes no es tarea imposible si se tiene el cuidado necesario y el ojo atrevido para poder usar lo que tenemos a mano. Cuidado, notesé que dije "imposible" lo cual, bajo ningún concepto significa placentero.
Desde mi punto de vista, se puede llegar al último día del mes -el día D, si se quiere- con mayor soltura, si se siguen estas tres reglas básicas:
PAGAR

Primero lo primero, para poder tener una economía más organizada, lo más importante es sacarse esas asquerosidades, llamadas impuestos, de encima. Desde cuentas de celular, internet o cable hasta agua, luz, gas y paz. Toda esa porquería que viene mes a mes, sin falta, en sobre cerrado y con fecha de vencimiento.
Algo que puede ser de gran ayuda, aunque no parezca, es pagarlas por internet o cajero automático. Hoy en día, ¿quién no tiene una cuenta en el banco? Mucho tiempo ha pasado desde el 2001, y la gente se maneja más en débito que en efectivo. Y efectivamente, he notado que si pago en ventanilla una cuenta de $69.93 me cobran $70. Y si los cálculos no me fallan, hay 7 centavos que quedan en la nada, bailando hula hula en el limbo.
Por ahí no hace a la diferencia pero asumamos un promedio de 10 centavos por impuesto, con un medio de 10 diferentes facturas que un joven adulto, independiente y viviendo solo, paga. Ya ahí, en un sólo més tenemos 70 centavos. Multipliquemosló por un año: $8.40, lo justo para tomarte un café con dos medialunas en el bar. Sin contar el transporte que utilizamos para pagar dichas cuentas o si asumimos que llegamos antes del vencimiento. Así es mucho más fácil, podemos hacer las cosas bien, sin gastar de más y sin necesidad de siquiera ponernos pantalones.
PROMOCIONES

Muchos lo saben, pero otros no. Si entrás a las páginas de los bancos, verás un sinfín de beneficios en débito y crédito esperando a ser utilizados. Van desde supermercados, peluquerías hasta casi cualquier tienda que se te ocurra, si comprás en el día indicado. Las viandas del mes pueden ser caras, pero podés ahorrar entre $40 y $60 si las adquirís con tarjeta en el día de la semana de la oferta. Llevados a un balance anual, ¡esto significa hasta $720 menos que gastás en comer!
Lo mismo con las grandes compras. Siempre pongo de ejemplo mi computadora, que terminó saliendo $300 pesos menos sólo por ir a comprarla en el día indicado con la tarjeta de crédito de mi banco. La pude hacer en cómodas cuotas y sin interés. Lo mismo con la ropa o los regalos (aunque, ¿quién tiene plata para regalar estos días?), pero en fin. Esto nos lleva al punto 3...
BIENES Y SERVICIOS

Si cumplimos con los puntos anteriores a rajatabla, puede que lleguemos a fin de mes con los números tranquilos. Pero todavía queda la última prueba y, como en cualquier videojuego que se respete, ésta es la más peligrosa de todas.
Es la única que no podemos controlar: las salidas. Uno nunca sabe cuánto fue lo que gastó hasta que ve la cuenta en el bar, ir al cine con pico seco es un despropósito y salir a bailar sin tomar siquiera un traguito para entretener la boca es casi pecado. Acá es donde nos tenemos que poner firmes y apretar la billetera, sino todo lo hecho anteriormente se nos va por la borda.
Mi primer recomendación para cualquier tipo de estas salidas es ir con un monto acordado de dinero. Si es ir a ver una película calcular, a groso modo, la entrada, un combo de cualquier taradez que querramos consumir, el precio de un café y por si las dudas (bien enfatizadas estas últimas cuatro palabras) volverse en taxi.
Lo mismo con las otras actividades. Llevar una determinada cantidad de dinero es siempre la mejor opción, así evitás tentaciones. Pero, como cada regla tiene su determinada excepción: puede que haya alguna promoción en un complejo de cine o restaurante, en cuyo caso se debe llevar la tarjeta.
Recuerden, las salidas no son algo primordial, es decir, no hay necesidad de ir al cine todas las semanas, ir a bailar todos los viernes o salir a cenar regularmente. Siempre se puede recurrir a ver una película en casa (alquilada u online), como nuestra "Recomendada del mes" (mayo) o pasar un "Domingo muy domingo" sin gastar casi un peso.
Si podemos terminar con estos tres puntos satisfactoriamente, con un poco de suerte tendremos algo de plata para poder alimentar a ese pobre y famélico cerdito de cerámica que tanto pide un billete salvador. Es que tal y como lo dice nuestro amigo, Cantú: "Cuantas menos necesidades sintáis, más libres seréis".
Besos, abrazos, buenas vibras y que se les llene la alcancía de billetes (y no del Monopoly).


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